sábado, 6 de noviembre de 2010

Halloween y otro volcán en la lista

Los días 30 y 31 de octubre fuero un fin de semana de trabajo para Sonia y Raúl. Los sábados y domingos trabajados luego pueden solicitarse entre semana y, tras el visto bueno de la coordinadora,  pueden ser utilizados como días libres. En nuestro caso para irnos a Ometepe a pasar unos días con el grupo de voluntarios que solemos salir los fines de semana.
Ese sábado participamos en una fiesta de Halloween para los niños del barrio. Por la mañana realizamos un taller para que se hicieran sus propios disfraces con bolsas de basura y dibujos y máscaras de papel y cartón. Por la tarde los voluntarios nos disfrazamos, fuimos a buscarlos casa por casa, hicimos juegos y les íbamos dando sustos por el camino. Se lo pasaron en grande, y en la “prueba final” les repartimos caramelos y popas (como llaman aquí a los globos).

 Raúl disfrazado de hombre lobo sin poder asustar a un a niña


 La bruja haciendo su poción mágica
El domingo algunos niños que asisten a la escuela de La Prusia (La Inmaculada) tenían un concierto de flauta y canto en el Centro 3 Mundos (una especie de centro social, donde hay exposiciones, conciertos, reuniones y también ciber café desde donde nos conectamos a internet) en el centro de Granada. Este concierto estaba organizado por la asociación Ritmo en los barrios que trabaja con niños de varias escuelas de Granada. Por lo visto, la ONG Casas de La Esperanza colabora en esta actividad desde hace algunos años y éste no iba a ser menos. Algún voluntario tenía que encargarse de pasar el día con los niños, cuidar de ellos y mantenerlos entretenidos durante unas cuantas horas. Así que decidimos ir. La verdad es que fue una actividad larga para nosotros, cuanto menos para los niños. Desde las 8 de la mañana hasta las 7 de la tarde:  recogida en la escuela, transporte hasta el Tres Mundos, presentación, desayuno, ensayo general de todos los colegios, comida, prueba de sonido y concierto....... Los niños de La Prusia, teniendo en cuenta la duración del acto, se portaron como benditos, incluso las niñas de 5 años que teníamos al cargo. Al final todo salió bien.

 Sonia llevando a una de las niñas al concierto

 Algunos de los niños en el concierto
En Nicaragua el 2 de Noviembre es día feriado (=festivo) y lo aprovechamos para subir el Mombacho, que es un volcán de unos 1200 metros de altitud próximo a Granada. Fue agotador, no por la longitud de la ruta, sino por la pendiente que tenía, increíble. Tras dos horas y cuarto llegamos a la cima sudando por poros que desconocíamos......... pero mereció la pena. Tras ver unos cuantos monos, mariposas enormes y de todos los colores y gusanos peludos, las vistas desde la cima eran inmejorables. Se podía alcanzar a ver la ciudad de Granada, las isletas, el lago de Nicaragua y la laguna de Apoyo. Lo más emocionante fue poder ver a un perezoso con su cría a cuestas moviéndose a través de las ramas de un árbol, a 10 metros por hora. Y eso que creemos que trataba de huir dada nuestra presencia.....

Grupo que hicimos la excursión. Tras nosotros vistas de Granada, isletas y lago Cocibolca

En pleno endurecimiento de culo y piernas
La bajada no fue plato de gusto, aunque seguro que nuestras piernas y culos están mucho más firmes desde entonces. Al final les dimos lástima a unos nicas que conducían camiones transportando material de construcción y nos llevaron hasta abajo. Siempre les estaremos agradecidos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Nuestro día a día

Los días en La Prusia comienzan muy pronto, a las 6 y media o 7 h. A partir de esa hora es un “no parar”. Tras una ducha (fría) desayunamos, detectamos las nuevas picaduras de “zancudos” (término nicaragüense para referirse al mosquito) adquiridas durante la tarde noche del día anterior – esto es sólo aplicable a Sonia, pues a Raúl, inexplicablemente no le pican- y revisamos el calzado para evitar encontrarnos con algún huésped inesperado.

Sobre las 7 y media nos encaminamos hacia la escuela “La Inmaculada”, a la que asisten algunos niños de La Prusia para recibir clases impartidas por profesores que en su mayor parte dejan bastante que desear en cuanto a su calidad educativa se refiere.

Bajando el Paseo Zorrilla de La Prusia

Una vez allí Sonia se encarga del refuerzo escolar de los niños de 2º grado y Raúl de los de 3º y 4º (unidos en una misma clase). Nuestra labor consiste en dar clases personalizadas a los niños que tienen más dificultades para leer, escribir, sumar, restar…….hay alumnos de 12 años que no saben leer ni escribir con soltura……y la resta “con llevadas” es todo un mundo.

El horario oficial es de 7:00 a 12:00, pero el 90% de los días termina antes y la duración de cada clase varía en función del ánimo del profesor.

A las 12 y media dos de los voluntarios recogen la comida y comemos todos juntos: la dieta base es arroz con frijoles y a esto se le añaden cosas como: pollo, puré de patatas, pasta o plátano frito.

A partir de las 2 y media comienzan las tareas de la tarde. Sonia acude al Grupo de Apoyo, donde, junto a otras voluntarias, realiza actividades lúdicas y educativas para algunos de los niños del barrio. Mientras tanto, Raúl enseña a leer y escribir a dos personas mayores que viven cerca de nuestra casa.

Foto realizada a petición de los chavales

Todas estas actividades son muy gratificantes para nosotros, aunque no por ello dejamos de llegar agotados a la cama. En seguida hemos cogido cariño a los habitantes de la Prusia, en especial a los más pequeños, y nos hemos dado cuenta de que el niño del libro de la selva a su lado era un urbanita.

Cuando terminamos las actividades de la tarde solemos ir algunos voluntarios al Cafetín, un negocio de una familia de La Prusia, financiado por la ONG con un microcrédito, donde preparan unos “frescos” riquísimos, a base de zumo de frutas, agua y hielo.

El Cafetín

A las 7 y media cenamos lo que preparan los voluntarios a los que les toca cocinar. Tras esto se hace una minirreunión dirigida por la coordinadora de la ONG y después llega el momento de la tertulia, la lectura y algún que otro juego de mesa, siempre que el sueño te lo permita. Nosotros a las 10:00h ya solemos estar durmiendo. Cada noche un insecto, artrópodo o bicho, en general, aparece en la habitación para darnos las buenas noches…. Mañana será otro día….

Una de las camas de nuestra suite

viernes, 29 de octubre de 2010

Masaya y Catarina: volcanes y artesanía

Nuestro primer fin de semana en Nicaragua y nuestra primera visita turística.
El pasado viernes salimos de La Prusia junto a otros cinco voluntarios en dirección a Masaya, un pueblecito con un mercado bastante conocido en el país por su artesanía y situado próximo a una zona volcánica.
 

 Sonia en "Méndez Álvaro" de Masaya

Masaya es un pueblo "nica" 100% donde apenas encontramos extranjeros, excepto algún que otro cooperante de visita como nosotros, entre ellos unos catalanes con quienes compartimos unas Toñas y unas Victorias (cervezas nicaragüenses). A lo largo de la conversación nos aconsejaron el hostal en el que estaban alojados , pues les habíamos comentado que en el que nos quedamos la primera noche no nos acababa de agradar............hostal Masayita, más conocido por nosotros como "la cárcel turca"...


El sábado por la mañana visitamos la zona volcánica y subimos, a través del parque natural, al cono volcánico en activo.....fue impresionante. Tras una caminata de dos horas sudando por todos nuestros poros llegamos a un cráter enorme que emanaba grandes cantidades de azufre.
Nota aclaratoria: esta vez no encontramos el botón para la expulsión de cenizas que provoca el bloqueo del espacio aéreo mundial..........otro volcán será......




A la vuelta de nuestra visita al parque natural paseamos por el mercado, lleno de colorido y donde el regateo está a la orden del día (como en todo Nicaragua, según parece).


El domingo partimos hacia Catarina, uno de los conocidos como Pueblos Blancos.... famoso también por su artesanía y sus vistas a la laguna de Apoyo. Aquí pudimos ver una mariposas azules impresionantemente grandes, un colibrí y gusanos de colorines.
En cuanto a la gastronomía, pudimos degustar platos típicos contundentes y a muy buen precio (1 euro y medio por persona, al cambio) entre ellos la ..........REPOCHETA.....sí sí, habéis leído bien........REPOCHETA.......una tosta de maíz con queso, repollo y un tipo de salsa...........ummmm.
Nota: una pocheta + una pocheta = una repocheta.


 Lo que se ve sobre nuestras cabezas es una mariposa

Casa de campaña del Frente Sandinista

Cuando llegamos a la Prusia, muy cansados pero encantados por la excursión que habíamos hecho, una duchita, cena y pa´ la cama que la semana que comenzaba prometía ser intensa y emocionante.


martes, 26 de octubre de 2010

Primeras impresiones


¡Hola gente!
Antes de nada que sepáis que estamos los dos muy bien, hemos llegado perfectamente y las cosas parece que marchan.

Nuestra primera parte del viaje fue ir a Londres, salimos con un par de horas de retraso desde el aeropuerto de Villanubla y cuando llegamos a la capital inglesa diluviaba, caían chuzos de punta. Ya os podéis imaginar la odisea con una maleta y  dos mochilas cada uno, montones de gente por todas partes y la lluvia que no nos ayudaba. No pudimos disfrutar del ambiente londinense porque estábamos muy cansados, pero ya habrá tiempo en otras ocasiones para ver la ciudad.


El viaje a Nicaragua fue cansado, diez horas de vuelo desde Londres a Houston, dos horas esperando allí y 3 horas desde Houston a Managua. Aunque la verdad es que los aviones estaban muy bien, nos dio tiempo a ver tres películas, echar unos solitarios y demás juegos, siestas y a comer todo lo que nos daban l@s azafat@s.

Cuando, por fin, llegamos a Managua y pasamos la aduana, donde no se daban especial prisa, salimos y nos encontramos con una mujer portando un cartel que decía “Casas de La Esperanza” que, evidentemente, nos buscaba a nosotros. Aquí sí que llovía, lo de Londres había sido una broma.

Desde aquí nos quedaba una hora y media a nuestro destino: La Prusia, embutidos entre nuestro equipaje, dentro de una camioneta extravagante. El camino de acceso al barrio estaba lleno de barro y baches enormes. La época de , que previsiblemente finalizará en noviembre, ha hecho verdaderos destrozos en el camino. Cuando salimos de la furgoneta que no nos podíamos ni mover………….pero estábamos en “casa”.



Cuando descargamos las mochilas y nos instalamos provisionalmente, fuimos a conocer al grupo de voluntarios y nos recibieron con un baile estilo equipo de Nueva Zelanda de rugby y con una coña sobre uno de los voluntarios que estaba loco y nos daba voces por el jaleo armado con el bailecito y los gritos. Fue muy curioso ver cómo nos observaban con nuestras caras de incrédulos.


La primera noche dormimos rodeados de numerosos ruidos extraños, entre ellos unos sapos o ranas que hacen ruidos típicos de  La Guerra de las Galaxias y los ruidos de gecos que ayudan a la gente a dejar de roncar. De hecho vamos a recoger unos cuantos y a rodear la cama de Raúl con varios de esta especie. Aparte de esto un calor y una humedad que os podéis imaginar. Esto ya lo vamos llevando un poco mejor, a ver cuando empiece la época seca…


A la mañana siguiente bajamos a la ciudad por el camino de cabras observando las chabolas  construidas con cualquier tipo de material (plásticos, cartones, madera…..).


Una vez en el centro de Granada hicimos compras, llamamos a casa y cambiamos dinero. Es una ciudad con mucho encanto, con casas de no más de 2 metros de altura y todas de colores.


Cuando subimos de vuelta con un sol de justicia aplastándonos, a las 12 y media (tarde para el horario local) nos pusimos a comer con todos los demás: arroz con frijoles, puré de patata riquísimo, y plátano frito…………todo muy bueno…..ya veremos lo que decimos tras unos meses comiendo lo mismo.
Por la tarde tuvimos nuestra primera actividad como voluntarios, ayudando en labores de apoyo educativo y lúdico con los niños. Contamos un cuento y los niños estuvieron dibujando y pintando. Por cierto, los medicamentos y los cuentos ya están en buenas manos. Una de las voluntarias es chilena y es la responsable de la farmacia y de repartir las medicinas entre los vecinos de La Prusia. Nos agradeció mucho traer las medicinas y la leche materna, muy necesarias para esta gente.

Ya hemos tenido un par de reuniones para organizar las actividades y  ver dónde podemos encajar mejor. Por ahora vamos a estar, principalmente, en refuerzo escolar con los niños en la escuela. Consiste en dar clases personalizadas de matemáticas y lenguaje a los niños con más dificultades. Estamos muy ilusionados.

La gente aquí parece muy maja, ahora estamos un grupo de 27 voluntarios (somos sobrepoblación, para lo que están acostumbrados; parece ser una consecuencia de la crisis).

Este fin de semana vamos a ir a Masaya, una ciudad cercana a Granada con unos compañeros. Veremos lo que nos depara este destino……….